Sin límite de cursos.
Publique uno o cuarenta. No hay cuota mensual, ni plan, ni un número a partir del cual esto empieza a costar dinero: si no vende, no paga.
Escriba un curso, póngale precio y sale a la galería. Cada vez que alguien lo compre, la mitad de lo neto entra en su cuenta y se retira a su tarjeta cuando quiera.
Publique uno o cuarenta. No hay cuota mensual, ni plan, ni un número a partir del cual esto empieza a costar dinero: si no vende, no paga.
Cada curso lleva el suyo, en su moneda, y se cambia cuando quiera. Lo que ya se vendió se vendió al precio de ese día.
Usted conserva la propiedad de lo que escribe. Nos da permiso para alojarlo, entregarlo y venderlo mientras esté publicado, y se retira quitándolo de la galería.
Cada paso deja una fila escrita, y usted las puede leer todas desde su cuenta.
El curso entra en la galería con su precio, su portada y su nombre encima.
Se cobra con tarjeta en nuestra página. Usted no toca el pago ni ve el número.
La comisión del procesador sale primero; de lo neto, la mitad es suya. El reparto queda escrito.
Desde 20 dólares, a la tarjeta que indique. El saldo baja al pedirlo y el dinero sale después.
La mitad se calcula sobre lo neto: la comisión de la tarjeta sale primero, y sale de los dos. Nadie paga solo el coste de cobrar.
La comisión es la que cobre el procesador en cada operación, no una estimación nuestra: se lee de la transacción y queda escrita en el asiento. El céntimo impar, cuando lo hay, se queda de nuestro lado.
Lo acumulado se pide desde la administración, a partir de 20 dólares. Queda como solicitud y sale a la tarjeta que indique — nunca escriba aquí el número, sólo el identificador que le da el procesador.
Si un comprador recibe su dinero, su mitad de esa venta sale de su saldo en la misma proporción. Queda escrito como un asiento de reverso, no se borra la venta.
En la galería también hay cursos escritos por nosotros. Se distinguen en su ficha, no reparten con nadie, y compiten con los suyos en igualdad: mismo sitio, mismas tarjetas, mismo buscador.
Se entra con Google y se elige de qué clase es. Nada más: el nombre y el correo los pone su cuenta de Google, verificados, y no hay ningún formulario que rellenar.